La caries. ¿Qué es?

¿Caries? ¿Cómo luchar contra la placa?


La lucha contra la placa es esencial para limitar la acumulación de bacterias. Esto puede lograrse, entre otras cosas, mediante:

Un cepillado eficaz es la primera arma en la lucha contra las caries y las enfermedades de las encías; además debe utilizarse hilo dental si es necesario. Como la placa comienza a formarse de 4 a 12 horas después del cepillado, es importante cepillarse los dientes durante 3 minutos después de cada comida.
Puede controlar usted mismo el desarrollo de la placa dental con un revelador de placa. Es un producto que tiñe momentáneamente los residuos de placa en los dientes. Es una forma de controlar la eficiencia del cepillado.
 
¿Caries? Una enfermedad progresiva


Las cuatro etapas de la caries, o cómo un pequeño agujero en el diente puede terminar en un gran agujero en el lugar del diente si se deja sin tratar:

Lesión del esmalte: indolora y a menudo invisible. En esta etapa, por lo general solo un dentista puede detectar las caries.
Daños en la dentina: el diente se vuelve sensible, especialmente al frío y al calor. La dentina es más blanda que el esmalte, por lo que la enfermedad avanza más rápido
Ataque a la pulpa (pulpitis): las bacterias invaden la pulpa. La situación es cada vez más preocupante, un verdadero dolor de muelas...
Proliferación bacteriana: Las bacterias avanzan hacia el entorno del diente (ligamento, hueso, encía). El dolor puede desaparecer, pero el absceso o el quiste no anda lejos.

¿Qué es la flora bucal?


La boca contiene uno de los ecosistemas bacterianos más complejos del cuerpo. Varios cientos de especies de microorganismos cohabitan en el medio oral.

Muchos científicos han intentado cuantificar esta población: un miligramo de placa dental contiene alrededor de 100 millones de bacterias, 1 mililitro de saliva contiene un promedio de 750 millones de bacterias.

La flora saprofita (a diferencia de la patógena), es decir, no dañina para el organismo, está compuesta por bacterias que normalmente viven en el organismo.

Sin embargo, si se altera el equilibrio biológico, es probable que estas bacterias se vuelvan patógenas.

Las enfermedades, los medicamentos, las variaciones hormonales, los comportamientos de riesgo como el tabaco o el alcohol a veces alteran considerablemente el equilibrio de la flora bucal. Las caries o la gingivitis son el castigo inmediato.